Análisis del HTC One S/One V

Dos nuevos miembros en la familia Android.

Si quieres tener éxito en el mercado de los teléfonos móviles lo más recomendable es que intentes cubrir todos los segmentos, y ese parece ser el plan de HTC para este año. Dañado tras los decepcionantes resultados financieros de 2011, el fabricante taiwanés está intentando recuperar parte del mercado perdido ante Samsung, LG y Sony Ericsson. Hace poco ya vimos el rapidísimo HTC One X - con la CPU de cuatro núcleos Tegra 3 de NVIDIA - y ahora ha llegado el momento de examinar los otros dos miembros de la familia: el One S y el One V, ambos funcionando con la última versión del sistema operativo móvil de Google.

Parece casi ingenuo referirse al One S como un terminal de gama media, teniendo en cuenta que incorpora muchas características que otros fabricantes implementan en su terminal estrella. Con un procesador de dos núcleos, 1GB de RAM, una pantalla Super AMOLED de 4.3 pulgadas y 16GB de memoria interna, el One S sale muy bien parado de la comparación con el Sony Xperia S o el Samsung Galaxy Nexus.

A diferencia de su rival Samsung - la cual parece obsesionada con usar tanto plástico como le sea posible - HTC ha optado por carcasas metálicas durante estos últimos años. Aunque el One X tiene una carcasa de policarbonato, el One S está montado en una pieza única de aluminio - más o menos como el HTC Desire S o el HTC Legend anteriormente. Esto hace que sea un terminal francamente bonito, y en el trabajado metal sólo hay dos piezas de plástico (una para el slot de la tarjeta SIM y otro el micrófono y altavoz), aparte de la propia pantalla.

Cuando lo ves no es difícil caer rendido a sus pies. Al ser una pieza única de metal el One S parece sorprendentemente resistente - algo que destaca todavía más al ser el teléfono más fino que ha hecho HTC hasta ahora, con un grosor de tan sólo 7.8mm.

Pantalla AMOLED y potencia de doble núcleo

Para todos aquellos que tienen la sensación de que la enorme pantalla de 4.7 pulgadas del One X es demasiado grande, el One S ofrece un tamaño un poquito más comedido con su pantalla de 4.3 pulgadas. También usa la tecnología Super AMOLED para ofrecer colores vibrantes y negros profundos, pero hay varios detalles a considerar.

El primero es que utiliza una matriz PenTile, la cual genera un efecto punteado. El Galaxy Nexus también usa una pantalla PenTile, pero el efecto se minimiza muchísimo al tener resolución HD 720x1200. El One S sólo tiene 540x960, y por lo tanto el efecto es bastante más evidente.

Sin embargo, una ventaja de la menor resolución es que mejora la velocidad. El One S usa una CPU Snapdragon de doble núcleo a 1.5GHz, acompañada por 1GB de RAM. Al tener que manejar menos pixeles, el procesador alcanza unos resultados sorprendentes en las pruebas sintéticas.

Cámara y memoria

El One S tiene la misma cámara del One X, con ocho megapixels y la posibilidad de grabar vídeo 1080p en alta definición. A pesar de esa similitud, hemos notado que la calidad de imagen es algo peor en el nuevo móvil. Las fotos tomadas con mucha luz tienen buen color y contraste, pero en situaciones con poca iluminación hay mucha menos claridad. Incluso las fotos tomadas con la luz del día parecen peores.

Pasa algo parecido con la grabación de vídeo, pero el metraje 1080p es suave y nítido - mucho más que aceptable para ser un teléfono móvil, aunque deberías pensártelo dos veces antes de abandonar tu cámara de vídeo.

"Estamos ante un buen teléfono, y si no fuese por la existencia del HTC One X de cuatro núcleos este terminal podría considerarse como el tope de gama del fabricante."

Para mantener las formas del One S, HTC ha tenido que realizar algunos recortes. Uno es la ausencia de una batería intercambiable, y la otra es un slot para tarjeta Micro SIM, con lo cual quizás necesites una SIM de reemplazo antes de usar el terminal. Sin embargo, la omisión más molesta es la ausencia de un slot de expansión microSD. Cuando la memoria del teléfono está llena no hay forma de añadir más espacio, algo que sí puedes hacer en otros terminales como el Samsung Galaxy S2.

Lo más exasperante es que no puedes acceder por completo a esos 16GB - sólo hay 10GB disponibles para el usuario, de lo cual se desprende que el sistema operativo y las aplicaciones preinstaladas ocupan 6GB. 10GB pueden ser poco para usuarios Android expertos, incluso si se usan los servicios en la nube de Google para almacenar fotos y música.

HTC One S: El veredicto de Digital Foundry

La verdad es que el One S no es realmente una propuesta de gama media: la razón de que tenga esta posición en el catálogo para 2012 de HTC es que el One X es sorprendentemente potente. Cualquier otra compañía podría situar el One S como su tope de gama, y eso dice mucho de la intención de HTC de recuperar su antigua gloria. Sin embargo, esto crea problemas para los compradores potenciales: ¿por qué comprarías el One S cuando su hermano mayor está disponible casi por el mismo precio?

HTC One V: La retaguardia

El One V es el hermano pequeño, y ofrece unas especificaciones técnicas más modestas en un dispositivo más pequeño y compacto. Con una CPU a 1GHz con sólo un núcleo y una pantalla LCD de 3.7 pulgadas no impresionará a nadie, pero tiene más sentido que el One S, el cual es demasiado similar al One X.

Los fans de Android recordarán el HTC Hero y el HTC Legend de hace unos años: ambos tenían una especie de 'mentón' en la parte inferior, y el segundo fue pionero en el innovador concepto unibody de aluminio. Comparado con el diseño tipo tableta de sus hermanos, el One V parece de una gama totalmente diferente; aunque el One X y el One S comparte algunas ideas estéticas, el V es tan diferente que parece incluso de otro fabricante.

Sin embargo el One V se puede comparar con el One S en un aspecto: tiene la misma construcción sólida gracias al metal. Una vez más se trata de una pieza única de aluminio, en vez de dos fusionadas, y esto aporta una estructura rígida al dispositivo que le da una sensación sólida y - pese a su precio - de calidad cara.

CPU con un sólo núcleo y Almacenamiento ampliable

Con un precio siendo libre que apenas llega a la mitad del que tiene el One X, no debería sorprender que el One V no tenga doble núcleo. En vez de eso HTC ha optado por un chip de un sólo núcleo a 1GHz. De todas formas esto no significa que sea lento, y de hecho todo el catálogo de 2011 de Sony Ericsson llevaba la misma tecnología.

Cuando empiezas a trastear con el One V, en realidad parece que tenga una CPU más potente en su interior. La interfaz HTC Sense 4.0 funciona perfectamente, y las transiciones entre los menús y las pantallas son suaves. Tan sólo vuelves a la cruda realidad al usar aplicaciones, jugar a juegos o navegar por internet, situaciones donde se aprecian los primeros signos de ir un poco justo, aunque ni siquiera así arruina por completo la experiencia.

El One V tiene 4GB de memoria interna, pero a diferencia del One S puede aumentarla con tarjetas microSD. El puerto microSD está escondido bajo una pequeña tapita de plástico en la parte trasera del teléfono, donde también está situado el puerto de la tarjeta SIM. Al igual que los otros dos miembros de la familia One, el One V no tiene una batería reemplazable.

Pantalla LCD sin estridencias y cámara de 5 megapixels

El One V no tiene tecnología Super AMOLED, y en vez de eso opta por un panel LCD estándar con una resolución de 480x800 pixeles. Siendo justos la ausencia de AMOLED no es una pega tan grande, y la pantalla es brillante y tiene suficiente calidad como para mantener a la mayoría de usuarios contentos.

El tamaño de 3.7 pulgadas puede ser también mejor para gente con manos pequeñas para las que las 4.7 pulgadas del One X resulten excesivas. A nivel comparativo la pantalla es pequeña al lado de los otros teléfonos nuevos de HTC, pero está en la línea de la del iPhone 4S - el cual tiene un panel de 3.5 pulgadas.

"Por un precio modesto consigues un teléfono precioso con Android 4.0, un sólido diseño unibody y memoria ampliable - algo que no tienen el One X o el One S."

Con sólo 5 megapixels el One V no es tan bueno tomando fotos como el One S. La cámara tiene calidad suficiente y responde bien, aunque sufre el mismo problema de su hermano mayor en situaciones de poca luz. Tiene grabación HD, aunque sólo a 720, y tampoco tiene cámara frontal, con lo cual no podrás usar la nueva función Face Unlock de Android 4.0.

HTC One V: El veredicto de Digital

Un vistazo rápido a las especificaciones del One S y el One V te pueden hacer pensar que el primero es la compra más recomendable, pero dependiendo de lo que busques ese no es necesariamente el caso.

Con un precio libre entre los 250 y los 300€, el One V ofrece un precio razonable para entrar en el mercado Android. Con subvención el precio es todavía menor, y te llevas a casa un teléfono con Android 4.0, un sólido diseño unibody y almacenamiento ampliable - algo que no tienen ni el One S ni el One X. La falta de potencia no lo hace muy recomendable para los juegos más avanzados, pero eso no evita que sea uno de los mejores terminales de gama media que puedes encontrar ahora mismo. Es una pena, eso sí, que esté a la sombra de sus dos hermanos mayores.

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