Army of Two: The 40th Day

Un par de canallas.

Siempre hemos defendido la idea de Army of Two, que nos parece entretenidísima y necesaria. Un shooter en tercera persona cooperativo (online o a pantalla partida) siempre será bienvenido. En esta segunda parte, de apellido “The 40th Day”, la estructura es exactamente la misma y las diferencias con la original son escasas.

La mecánica de juego es básicamente cubrirse, avanzar, disparar, distraer la atención y flanquear para pillar desprevenidos a los malos. El trabajo en equipo es fundamental para acabar adecuadamente con la amenaza rival y salir indemnes. Ten en cuenta que si tu compañero muere se acaba la partida.

El pilar de todo es el sistema de agresividad. Cuando disparas haces ruido y atraes la atención. Mediante un medidor y un cambio de color del personaje sabrás si Salem o Rios están en el centro de la ira rival. El otro, en cambio, se volverá azul y pasará desapercibido. Perfecto para buscar rutas alternativas y atacar por detrás, arriba o el costado.

Al poco rato a los mandos detectaremos unas cuantas mejoras que se agradecen. Para empezar el GPS está más trabajado; se sobreimpresiona en la pantalla y te da información útil sobre la situación y el camino que debes seguir. También puedes marcar a los rivales para que aparezcan en rojo aunque se cubran y para que tu coleguilla sepa que están ahí.

Gráficamente el juego está más pulido. No es lo mejor del mercado pero sí que tiene unos valores de producción altos, y se nota. Los escenarios —una ciudad de Shangai que se derrumba locamente— están currados y hay momentos de una espectacularidad sorprendente.

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Puedes interactuar con tu colega y agasajarlo o cabrearlo.

También se agradece, y mucho, que el control se haya simplificado. Por fin podemos correr dejando pulsado un solo botón (A o X), que a su vez sirve para saltar obstáculos y “grindar” coberturas. Los demás son los clásicos: clic al stick izquierdo para cubrirse, apuntar y disparar con los gatillos, X para recargar…

Sorprendente y acertadísimo, sin embargo, la inclusión de la tienda mediante la Y o triángulo. En cualquier momento, siempre y cuando no estemos enfrascados en un combate, podemos acceder a un menú desde el que comprar y personalizar armas. Las hay de cuatro tipos: principales (metralletas, rifles, shotguns…), secundarias (pistolas) y especiales (rifles de francotirador, RPG…) y accesorios. La variedad es interesante, pero lo es más todavía la personalización. Podemos elegir desde el tipo de culata que queremos, el cañón, la imprescindible mirilla… y variará el rendimiento. Unos hacen más daño pero pierden precisión, llaman más la atención…

Estas mejoras se pueden comprar gracias al dinero que vamos recolectando durante el juego y se desbloquean, prácticamente todas, solucionando adecuadamente unas situaciones de sigilo.

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