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Avance de Watch Dogs: Cuatro horas de intenso hackeo

¿Quién vigila al vigilante?

Enfrentarse a Watch Dogs sin tener en cuenta toda la polémica que le ha acompañado desde que se enseñó por primera vez en el E3 de 2012 no es tarea fácil. Y sin embargo allí estábamos, en una discoteca de París, un grupo de temerarios dispuestos a obviar cualquier idea preconcebida y a intentar dejarnos seducir durante las cuatro horas que estuvimos en la piel de un personaje que, siendo capaz de controlar toda una ciudad con la única ayuda de su smartphone, personifica las fantasías más perversas de la NSA.

La sesión de juego, dividida en dos partes, fue única y exclusivamente en Playstation 4. Me quitaré esto de encima cuanto antes, porque sé que será sin duda el punto más controvertido y comentado de todos: Gráficamente el juego, si bien no llega a asustar como se podía intuir en alguno de los vídeos más recientes, tampoco sorprende.  Lo cierto es que se nota muy poco el salto generacional, aunque sí hay algunos momentos que ganan en espectacularidad gracias a una dirección de arte más o menos bien elegida. Siendo sincero preocupan mucho más ciertos detalles como el excesivo popping o los varios glitches que encontramos durante nuestra partida, elementos todos ellos que no deberían de aparecer -y esperamos que no lo hagan- en la versión final. Tened claro por tanto que en ningún momento será un juego de los que entran por los ojos, y si de verdad queréis buscar sus virtudes tendréis que mirar hacia otro lado.

Dejando eso de lado, la primera parte, que funcionaba a la vez como tutorial, fue también la que me dejó un mejor sabor de boca. Evitaré comentar detalles de la historia principal, pero nuestra misión de localizar e interrogar a un sospechoso nos lleva a un gigantesco estadio en el cual debemos de ir empleando una tras otra todas las habilidades vistas en los vídeos promocionales, tales como hackear cámaras, teléfonos ajenos o controlar el sistema de iluminación; para cumplir nuestro objetivo y largarnos por patas de allí. Aunque en estas misiones más lineales se pierde un poco el componente de sandbox presente en todo el juego, las acciones que podemos llevar a cabo son lógicas y lo suficientemente satisfactorias como para resultar entretenidas, además de contar con un trasfondo en forma de información extra que aporta un cierto nivel de cohesión al mundo que rodea a Aiden Pearce, nuestro protagonista.

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Una vez acabada esta introducción damos de lleno con la ciudad de Chicago, y es ahí donde las cosas se vuelven fastuosas. Decía Jonathan Morin en una entrevista concedida a Eurogamer que Watch Dogs prefería apostar por la densidad antes que por el tamaño, y no cabe duda de que el equipo se ha quedado a gusto. Además de las clásicas misiones principales, que por sí solas ya suponen una supuesta duración de entre 35 y 40 horas, tenemos minijuegos como póker o ajedrez con los que conseguir dinero -fundamental a la hora de desbloquear coches o armas-, minijuegos camuflados como simulaciones de realidad virtual que emulan a clásicos como Carmageddon o incluso una red social muy similar a la de la popular aplicación Foursquare.

El salto a la segunda parte no hizo más que confirmar esto, ya que al avanzar varias horas en la historia no solo comprobamos la magnitud del mapa casi al completo, sino que también pudimos ver cómo funciona el árbol de habilidades de nuestro personaje y el impacto que estas tienen en el gameplay. De manera similar a lo que sucedía con Deus Ex: Human Revolution, el acercamiento puede ser más sigiloso o más directo, pero no llega a tener una influencia tan grande en cómo se juega, siendo más bien una manera de facilitar las tareas básicas, como hackear el sistema de seguridad de la ciudad para desbloquear más misiones, a medida que los objetivos se van haciendo más complejos.

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Es muy pronto todavía para poder decir nada de la historia, pero las pocas misiones principales que pudimos jugar a partir de ese momento mostraban una narrativa seria que conseguía casar con un desarrollo mucho más distendido. Buena prueba de ello fue el hackear las cámaras del punto de reunión de unos pandilleros con el fin de preparar una emboscada, algo a lo que ayudó la interactividad con el escenario y la propia habilidad de Aiden para pegar tiros y lanzar bombas como si no hubiera un mañana. Una interactividad que se hace todavía más patente al explorar los distintos recovecos del mapa, cuya extensión es notable. Detalles como el controlar los semáforos o los portales de determinadas zonas ayudan a hacer más entretenida y dinámica una conducción que, como suele suceder en los juegos de este género, no estaba a la altura del resto en cuanto a control; aunque también la BSO formada por artistas como Public Enemy, Rise Against o Iggy & the Stooges empujaba a utilizar el coche mucho más de lo que en principio podría apetecer.

El inesperado modo estrella durante nuestra sesión fue, sorprendentemente, un multijugador que, con su inmediatez y comodidad al permitirnos seguir jugando con normalidad mientras buscamos rivales/compañeros con los que iniciar la partida, contrastaba con alguno de los excesivamente largos tiempos de carga de la historia principal. Ninguna de las variedades inventa la rueda -su parecido con Grand Theft Auto V en detrimento de otros juegos de la compañía se hace aquí aún más llamativo-, pero las carreras, un capturar la bandera por equipos o un modo similar al "Cacería" visto en Assassin's Creed son siempre bienvenidos.

Una vez sacudidos todos los miedos iniciales la sensación fue de estar ante una nueva IP que ni pretende sentar cátedra ni innovar, sino simplemente ofrecer un sandbox clásico y completo con algunos elementos novedosos y actuales que le separen de otras propuestas de género recientes. Pese a lo que pudieran indicar las múltiples noticias recientes sobre el juego parece que el problema en Watch Dogs no radicará, presumiblemente, en la calidad del juego, sino en saber hasta qué punto será capaz de alejarse de otras propuestas similares y si, por mucho querer abarcar -estamos hablando de una duración total que podría acercarse sin problema a las 80 horas-, será capaz luego de apretar.

Se espera que Watch Dogs salga a la venta el próximo 27 de mayo para PC, Xbox One, Xbox 360, PS4 y PS3. Ubisoft ha anunciado que el juego también saldrá en Wii U, aunque esta versión todavía no tiene fecha de lanzamiento.

Para la realización de este artículo Ubisoft pagó los billetes de ida y vuelta a París.

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