38 Studios gastó 133 millones de dólares antes de entrar en bancarrota

El inevitable final de los creadores de Amalur.

Los últimos documentos financieros filtrados sobre el cierre de 38 Studios, a los que ha tenido acceso WRPI demuestran un gasto desmedido que sin duda ayudaron a llevar a la bancarrota a la compañía americana.

Desde su fundación en agosto de 2006 hasta diciembre de 2011, el equipo responsable de Kingdoms of Amalur: Reckoning gastó la friolera de 118 millones de dólares. A eso hay que sumar otros 15,4 millones durante el primer trimestre de 2012. En ese corto periodo apenas consiguieron unos beneficios de 27,7 millones de dólares por las ventas de Reckoning.

Inicialmente la inversión corría a cuenta del fundador del estudio, el ex-jugador de béisbol Curt Schilling, pero más adelante consiguieron un préstamo de 75 millones del estado de Rhode Island.

El gobernador, Lincoln Chaffe, ha sido a menudo señalado como el culpable del cierre al cortar el grifo de la financiación, pero según él "no había pruebas de que otro dólar, otro millón u otros diez millones habrían permitido seguir adelante. Nunca tuve tanta confianza y siempre me mostré reacio a implicarme más".

Saul Kaplan, el responsable de la Rhode Island Economic Development Corporation, añadía además que "38 Studios era una sangría de dinero, de nuestro dinero. Lo que más me sorprende es que durante 2011 quemaron cinco millones de dólares al mes, y ni siquiera en 2012 cuando el dinero se acababa pusieron freno a eso".

Algunos analistas, como Michael Pachter o Mike Hicky, piensan que parte de los gastos son normales tras seis años trabajando en un MMO como Project Copernicus. Sin embargo, el propio Schilling reconoció hace una semana que el juego no era precisamente bueno, y existen informes donde se hablan de gastos exagerados, como 705.000 dólares en "viajes y entretenimiento" durante dos años.

Pachter, pese a todo, opina que si los inversores no se hubieran asustado por el pobre rendimiento económico de Star Wars: The Old Republic, 38 Studios podría haber encontrado financiación que le hubiese permitido continuar con su actividad.

Lo que pudo ser y no fue: Project Copernicus.

Comentarios

Ya no se pueden publicar más comentarios. ¡Gracias por tu aportación!