El otro Mass Effect 3: Lo que no jugaste

Descubre las decisiones que no tomaste.

Aviso de Spoiler: La historia de Mass Effect 3 está dividida en tres actos, cada uno de los cuales presenta en su conclusión importantes dilemas morales. En la primera parte de este artículo hablamos sobre las elecciones realizadas hasta la llegada al hogar krogan, Tuchanka. La segunda sección detalla las que se encuentran al final del segundo acto, en la guerra enter los geth y los quarianos. En la sección final hablamos sobre los distintos finales del juego.

Mass Effect es una saga que toma forma según el diseño del jugador. Desde el género y la orientación sexual del protagonista hasta el destino de personajes importantes o razas enteras, la serie nunca ha tenido reparos en ofrecer grandes decisiones. Mass Effect 1 forzaba a los jugadores a sacrificar a un miembro del escuadrón en el planeta Virmire, a decidir si eliminaban la raza Rachni definitivamente y a ejecutar o salvar la vida del compañero Wrex. El final de Mass Effect 2 amplió las opciones y permitió que cualquiera de los personajes de un equipo de doce integrantes pudiera morir.

Mass Effect 3 tiene el nada envidiable objetivo de seguir con esa historia e ingeniárselas para que la trama encaje con el universo que hemos creado. Aquellos que sean nuevos en la serie encontrarán que determinadas decisiones se han creado para ellos.

Primer Acto: Tuchanka y la cura de la genofagia

El final del primer acto gira en torno a la genofoagia, un arma que ha reducido drásticamente la fertilidad de los guerreros krogan. Para ganarnos su apoyo en esta batalla galáctica es esencial eliminarla. A Shepard se le presentan dos opciones: facilitar una cura o sabotearla en secreto. Ir a por la última opción desatará la furia de los krogan pero satisfará a los creadores de la misma, los salarianos, y nos asegurará su apoyo.

La posición de tu Shepard en la situación probablemente costará la vida a uno de los dos personajes principales, el líder krogan Wrex o Mordin, el salariano de Mass Effect 2 que fue parte clave en el desarrollo de la genofagia.

Mordin es un personaje complejo que cuenta con una de las tramas más interesantes y moralmente grises. La genofagia ayudó a acabar con una guerra entre los krogan y las demás razas que salía muy cara, y salvó muchísimas vidas a costa de la esperanza de una especie que ya no vislumbra la posibilidad de florecer de nuevo en el futuro. El anterior juego nos mostraba cómo Mordin empezaba a arrepentirse de su trabajo tras conocer a un viejo estudiante suyo, Maelon, que realizaba experimentos horripilantes para intentar encontrar una cura. Shepard se encargó de cerrar la carnicería que era el laboratorio de Maelon, pero podía elegir destruir o salvar la valiosa información que había recopilado. De este modo si elegimos ayudar a Mordin en Mass Effect 3 encontraremos una cura para la genofagia y nos aseguraremos el apoyo de los krogan, por lo que parece la mejor elección moral. Sin embargo Mordin se sacrificará a él mismo en el bombardeo de los Segadores para asegurarse de que se utiliza la cura.

Shepard puede informar a Mordin y a Wrex (o a Wreav si lo mataste en Mass Effect 1) sobre el plan de sabotaje salariano y asegurarse de que la cura se utiliza con éxito. Por otro lado puede mantener en secreto todo el asunto, aunque Mordin deducirá lo que está pasando tarde o temprano. En este punto Shepard puede permitir que Mordin desplegue la cura o dispararle, deteniéndole violentamente en una escena sobrecogedora. Los krogan seguirán creyendo que tienen tu apoyo, aunque Wrex descubrirá tu traición y deberás enfrentarte a él para terminar matándolo.

Y luego está la tercera opción. Si tu Shepard se ha mostrado siempre bastante reacio a la posibilidad de que los krogan puedan recuperarse de la genofagia puedes elegir una opción en la que Mordin desiste, no se logra una cura y además sobrevive. No obstante esta opción solo está disponible si ejecutaste a Wrex en el primer Mass Effect y si destruiste la información de Maelon en Mass Effect 2 o no lograste completar una misión previa de Mass Effect 3 en la que se debía desactivar una bomba cercana. Cualquiera de estas dos últimas opciones se cobrará la vida de Eve, la hembra krogan a la que Mordin ha estado ayudando. Sin Wrex ni Eve, que iban a ser los futuros líderes de la raza krogan, a Mordin le parecerá bien seguir privando a dicha raza de la libertad.

Y entonces, ¿qué elección es mejor? Una acaba con la muerte de Mordin y el apoyo de los krogan, la otra con la muerte de Wrex y al apoyo de los salarianos y aunque la tercera parece ser mejor es la menos satisfactoria en lo que a historia se refiere. Durante la misión viajarás a través de las ruinas de antiguas civilizaciones krogan, fundadas antes de que la raza descubriera las armas nucleares y se adentraran en el espacio armados hasta los dientes. Por primera vez, en ese mundo descubrirás una pequeña zona llena de hierba que intenta florecer de nuevo. La metáfora no podría ser más clara.

Segundo Acto: Los quarianos y los geth

El segundo acto trata de los geth, una raza sintética que logró rebelarse contra sus creadores, los quarianos. Los geth tomaron el control de su mundo y dejaron a los quarianos como emigrantes, viviendo en una flota de barcos que busca recursos constantemente. Normalmente son rechazados por sus vecinos galácticos.

El desenlace del acto muestra cómo los quarianos quieren reclaman su hogar. Los geth han aceptado a regañadientes la ayuda de los Segadores para asegurarse su propia supervivencia, y como la misión de Shepard es luchar contra la presencia de estos la situación los hará vulnerables. La misión puede terminar con la destrucción completa de cada raza, o Shepard puede elegir una tercera opción para lograr algún tipo de paz.

Con la base de los Segadores destruida la Legión intentará sacrificarse para conseguir una copia de la tecnología segadora y asegurarse así una defensa frente a los ataques quarianos, pero eso hará que los geth eliminen a los quarianos totalmente. Si eliges ayudar a la Legión Tali se suicidará tras ver cómo su especie desaparece, y como consecuencia -y como es lógico- dejará de formar parte de tu equipo.

Por otro lado ponerte del lado de Tali y los quarianos hará que la Legión termine atacando, y te verás obligado a matarlos mientras el resto de los geth son exterminados por los bombardeos aéreos de los quarianos.

Para negociar un alto al fuego Shepard debe tener un buen nivel de reputación y haber completado la mayoría de condiciones. Entre ellas se encuentran las anteriores misiones de ayuda a los quarianos y, en una de ellas, la elección de salvar a un almirante a costa de su equipo que ayudará al protagonista. Tali, nuestra vieja amiga, debe haber sobrevivido al final de Mass Effect 2, y también es importante haber completado la misión para ganarnos su lealtad en Mass Effect 2, ya que se ve capaz de salir del exilio y convertirse en almirante. Si no importas tu partida guardada en Mass Effect 3 el juego da por hecho que todavía es una forastera.

A pesar de completar estas opciones algunos jugadores no podrán desbloquear el diálogo para pedir el alto al fuego debido a que todavía se están dirimiendo otras decisiones que afectan al desenlace. Si lo logras los quarianos y los geth se unirán a ti y doblarán tu apoyo.

Tercer Acto: Los finales de Mass Effect 3

Las decisiones que hemos tomado en los anteriores juegos de la saga no han tenido el lujo de cambiar completamente el mundo de Mass Effect por miedo a que la ramificada narrativa se fuera, precisamente, por las ramas. El final de Mass Effect no tiene ese problema, pero cada uno de los finales concluye de forma bastante parecida, salvo algunos pequeños cambios.

Mas Effect 3 tiene tres finales posibles, y cada uno tiene más o menos gracia dependiendo de la puntuación que hayas logrado. Pero viene a ser todo lo mismo: los Segadores muertos, la Galaxia a salvo y la Normandía estrellada en un planeta alienígena.

Después de la lucha en el Crisol, tu arma asesina, unos informes de inteligencia de los Segadores tu llevarán hasta tres opciones o, más bien, tres caminos propiamente dichos, cada uno de los cuales te llevará hasta tu destino final.

El primero permitirá a Shepard tomar control de los Segadores. En el juego se presenta como la opción rebelde, una elección representada por una visión del Hombre Ilusorio, el principal antagonista humano de la historia. En caso de elegirla la mente de Shepard se mezclará con la de los Segadores, aunlando su forma física pero logrando que se retiren. Sin embargo tal poder sigue siendo una amenaza y se menciona en repetidas ocasiones que una responsabilidad tan grande no puede ser controlada por un solo hombre.

La segunda opción es destruir a los Segadores. Esta se presenta como la opción de Virtud y se representa con una visión del Capitán Anderson, quien acaba de morir a manos del Hombre Ilusorio - *sniff*. En este caso lograrás terminar con los Segadores pero también con todas las demás IA, incluyendo los geth y la encantadora consciencia de tu nave, SID.

Durante todo el juego la progresiva autoconsciencia de SID ha sido un punto importante de la trama, mientras que el camino de la Virtud ayudará a aquellos jugadores que buscan la paz con los geth. Este es el único final en el que Shepard tiene alguna oportunidad de sobrevivir.

Luego queda la otra opción, sacrificar a Shepard para mezclar su consciencia con la tecnología segadora y reescribir el ADN de la galaxia. Significa, principalmente, que ya no habrá vida puramente orgánica ni puramente sintética: todo será una mezcla de las dos y los Segadores pasarán a ser historia.

Es un poco decepcionante que esta se vea como la "mejor" opción, que se desbloquea con una puntuación mayor que los dos anteriores. Resulta deprimente que la única forma en que dos bandos de una guerra puedan sobrevivir sea perdiendo su propia individualidad, y parece enviar el mensaje de que jamás se hubiera podido lograr la paz entre ellos.

Así pues, la trilogía de Mass Effect termina en una escena cinemática de unos dos minutos en la que tu elección se ve reflejada en el color de una onda de energía emitida por el Crisol. La energía cubre la Tierra y a través de la red creada por los Relés de Masa se dispersa por toda la galaxia. Dependiendo del final dicha infraestructura puede explotar, terminando con la opción de viajar rápidamente por la galaxia, y también puede desaparecer la Ciudadela. Si tienes una alta puntuación las habitantes de la Tierra y los tripulantes de tu nave sobrevivirán, algo que es más fácil de lograr si destruiste la base de los Recolectores en Mass Effect 2.

Quizá lo más adecuado sería decir que ninguno de los finales es completamente bueno o completamente malo. La historia de Mass Effect funciona mejor cuando al jugador se le confían dilemas en los que no hay una respuesta del todo correcta o incorrecta. Pero a diferencia de otras cuestiones ofrecidas por la saga, los finales no son muy distintos entre ellos. Tras haber hilado una trama con historias tan disparatadas a lo largo de la trilogía, seguro que en BioWare sienten que tienen el deber de alinear los astros del universo de Mass Effect para lo que sea que llegue de ahora en adelante.

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