Demasiadas Reediciones en Alta Definición por delante

La semana pasada los amigos de Vida Extra publicaban un curioso articulo titulado "Cinco Reediciones HD que faltan por anunciarse en 2011". En él, su redactor se recreaba fantaseando con reediciones en alta definición de mitos como Onimusha, Grand Theft Auto o Suikoden... Todo ello era obviamente una invención, un simpatico pasatiempo, pero el mensaje era claro y evidente: nos gustan las reediciones HD y queremos que todos nuestros juegos favoritos del pasado tengan la suya propia.

Es normal, ¿no? ¿A quién no le va a gustar jugarse de nuevo cualquiera de los Metal Gear Solid con gráficos de nueva generación? Y por si fuera poco ¡con Logros! ¿A qué loco no le pone la idea de retomar Shadow of the Colossus pero ahora en una máquina que sea capaz sobradamente de mover semejante bestia parda? En todo esto, naturalmente, juega mucho la nostalgia, como en tantas otras facetas de nuestra vida cotidiana... Pero ha llegado un momento en que me empieza a preocupar, aunque solo sea un poquito, este aluvión tan generalizado de refritos y remakes.

Son desde luego dos industrias muy diferentes, pero uno podría inocentemente pensar en la situación actual del mundo del cine, que en los últimos años parece vivir unicamente de glorias pasadas y en el que la crisis creativa empieza a ser más que evidente. ¿Son entonces las Reediciones HD el reflejo, como lo es en el cine, que la industria del videojuego ya no sabe que inventar? Es evidente que no es el caso... En una industria capaz de maravillarnos en el corto espacio de un par de meses con juegazos de la talla de Arkham City, Gears of War 3 o Uncharted 3 esta claro que frescura no falta en absoluto.

Entonces, ¿por qué esta repentina obsesión por las re-ediciones en alta definición? Creo no equivocarme al afirmar que por una muy sencilla razón: son baratos. Baratísimos de hecho. Porque aplicar unos cuantos filtros, cambiar algunas texturas y meterle más polígonos a un juego que se desarrolló hace años es lo más sencillo del mundo; y no solo es barato sino que esas mismas desarrolladoras saben que acudiremos raudos a comprarlos el mismo día de lanzamiento. Me preocupa que todos estos estudios, estos que están consiguiendo que me vea incapaz de elegir tan solo 12 títulos para los JODA de este año, me preocupa que lleguen a la conclusión de que no vale la pena invertir cientos de millones en desarrollar juegos revolucionarios cuando un refrito con cuatro filtros es, económicamente hablando, muchísimo más rentable... Tiene un gasto de desarrollo nulo y unas ventas más que notables aseguradas.

Posiblemente me diréis que soy un alarmista. Puede ser, pero como Seguero de corazón que he sido no puedo evitar recordar una compañía que maravilló al mundo con juegos como Sonic, Phantasy Star, Shenmue o Streets of Rage entra tantos otros hace unos años, y hoy malvive lanzando al mercado MegaDrive Collection, Dreamcast Collection, ports lamentables de Sonic por doquier, ahora un Daytona USA para Live o ahora un Guardian Heroes para Network...

Sí amigos, ¿qué queda de ese glorioso pasado en Sega? Nada. Solo recuerdos y esperanzas vacías... Y todo porque un día, a un genio se le ocurrió que sería mucho más rentable invertir en una compilación de juegos de MegaDrive en vez de invertir en una obligada tercera parte de Shenmue. En otras palabras, reediciones en HD sí, rotundísimo sí, pero siempre con moderación y mirando hacia adelante, nunca hacia atrás. Porque la historia, ya se sabe, pone a todo el mundo en su sitio.

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